EL PADRE RUBIO YA ESTÁ EN EL MUSEO

La escultura en bronce de San José María Rubio, obra de la escultora madrileña Alicia Huertas, ya preside el Museo dedicado al santo daliense.

En la tarde noche del pasado sábado 23 la figura de San José María Rubio recibió un nuevo homenaje de su pueblo, en esta ocasión para culminar los actos conmemorativos del XXV Aniversario de su beatificación en el año 1985, que finalizaban con la bendición de una escultura que presidirá el Museo dedicado a su vida y obra, inaugurado hace menos de un año, y que continua creciendo con nuevos contenidos.

Antes, se celebraba una eucaristía en la Iglesia de Dalías, presidida por el Padre Provincial de la provincia de Castilla de la Compañia de Jesús, acompañado por el Párroco de Dalías, el P. Provincial de Andalucía y Canarias, el Padre de la Casa Profesa de Madrid y de la Comunidad de los Jesuitas de Almería. Tras finalizar la santa misa, la reliquia del Padre Rubio que se encontraba en el presbiterio presidiendo la santa misa fue expuesta para que todos los devotos pudieran besarla. Luego los concelebrantes junto a las autoridades presentes, la junta de gobierno de la hermandad y la comunidad parroquial se desplazaron hasta las dependencias del Museo, para bendecir la escultura de San José María Rubio que desde entonces lo preside.

La imagen fue descubierta por un familiar del santo daliense y el P. Provincial de los jesuitas castellanos, en presencia de la escultora, por se esta escultura una donación de la provincia de Castilla al Museo de Dalías. Tras su bendición, el Hermano mayor dio lectura a una carta del General de los Jesuitas en Roma quién de ese modo se sumaba a los actos conmemorativos de la beatificación de quién en la actualidad es el primer santo de Almería.

La obra recoge la imagen del santo vestido de roquete, como es conocido popularmente en Dalías, por lo que todos los asistentes reconocían facilmente en ella al Padre Rubio, “mejor que en otras expuestas al culto”, según manifestaban de forma reiterada. La escultura se eleva hasta 1,70 metros, y pesa 200 kilos, reproduciendo numerosos detalles del rostro y la vestimenta.

Antes de finalizar los actos, la hermandad quiso entregar a todas las instituciones y autoridades que han colaborado y participado en este nuevo programa en honor del Padre Rubio, un cuadro-recuerdo de la entronización y bendición de esta escultura, repartiendo entre todos los asistentes unas estampas conmemorativas del acto. Antes de marcharse los Padres Jesuitas, la escultora y numerosos asistentes, firmaron en el libro del Museo, dejando escritas sus impresiones sobre las instalaciones museísticas dedicadas a San José María Rubio.

Album de fotos:

 

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