Archivos diarios: 16/11/2010

EL PADRE RUBIO EN CARAVACA DE LA CRUZ

El sábado 13 un grupo de la hermandad del Padre Rubio se desplazó a Caravaca de la Cruz con motivo del Año Jubilar, participando de los actos y cultos del día con su Estandarte.

El sábado se desplazó hasta la localidad murciana de Caravaca de la Cruz un grupo de dalienses al objeto de participar de los actos jubilares, completando así la visita a los tres lugares españoles que este año celebran Año Jubilar, tras las visitas de Santiago de Compostela y el monasterio de Santo Toribio de Liébana durante la peregrinación que tuvo lugar en los primeros días del mes de julio pasado.

En los actos, la participación daliense ha estado presidida por el Estandarte de la Hermandad con la imagen de San José María Rubio, que iniciaba la peregrinación desde la iglesia deEl Salvador hasta el mismo Santuario presidiendo la Procesión Jubilar junto a la Santa Cruz que acompaña a los peregrinos.

Una vez en el Santuario, el Estandarte con la imagen del Padre Rubio fue colocado junto al Altar, colocado en la puerta del templo, dado que la celebración de la Santa Misa tenía lugar desde la propia explanada que hay junto al Santuario, estimando los organizadores que ese sábado había participandoe en la misa unas 2.500 personas, procedentes de numerosos lugares de España, coincidiendo también con una peregrinación de tres autobuses procedentes de parroquias de El Ejido y Balanegra.

Concluida la Eucaristía, el sacerdote procede a impartir la bendición con la Vera Cruz, e inmediatamente la da a besar a los peregrinos, ya dentro del santuario. Se trata de un “Lignum Crucis”. Dos astillas del Santo Leño, que Santa Elena identificara como verdadera Cruz de Cristo, que se conservan en un relicario con forma de cruz patriarcal de doble brazo horizontal (de 7 cm el superior y de 10 cm el inferior) y de uno vertical (de 17 cm). La dimensión del relicario corresponde, como es lógico, al tamaño que originariamente tenía la primitiva cruz guardada en el interior. No debe, pues, confundirse el relicario exterior con la reliquia interior, que es el verdadero objeto de culto.

Con el beso a la Vera Cruz de Caravaca, concluye la peregrinación jubilar, dando tiempo a recorrer varias calles de la ciudad de Caravaca o recorrerla en el tren turístico. Antes de salir, los participantes compartieron comida en el restaurante El Castillo.

El viaje continuó luego hasta Murcia visitando la Catedral y su Museo, el Casino, el Museo de Salcillo, el Museo Taurino, etc…., regresando a Dalías el domingo 14 por la tarde.

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