Archivos diarios: 11/03/2012

Aparece bien aunque deshidratado el daliense desaparecido en el monte

Dos ciclistas encuentran a Paco, de 78 años, que fue trasladado ayer al Hospital de Poniente para comprobar su estado de salud

“Unas 50 personas se organizaron desde las nueve de la mañana para realizar una batida por el monte”

www.ideal.es 11.03.12 – LAURA MONTALVO | DALÍAS

 ¿Resistirían ustedes cuatro días a la intemperie, solos en el monte sin agua ni comida y con las frías temperaturas de la noche al raso? Si nos lo preguntaran diríamos que seguramente no, pero la naturaleza es sorprendente, y la capacidad del ser humano más, tal y como ha demostrado Francisco Gutiérrez.
Se trata del hombre de Dalías de 78 años de edad que llevaba cuatro días en paradero desaparecido y al que familiares, Guardia Civil y Policía Local llevaban buscando desde el pasado miércoles y apareció ayer, a salvo aunque «desorientado y deshidratado», según han confirmado a IDEAL sus nietos, Jorge y Andrea.
Tras tres días y medio de intensa búsqueda (se le vio por última vez en la noche del martes 6 de marzo), ayer los esfuerzos de vecinos, amigos y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado dieron sus frutos. En la mañana de ayer sábado unas 50 personas se congregaron en la explanada de la alhóndiga de Dalías para agruparse y repartirse la zona a rastrear, ya que desde el principio se tenía claro que «debía estar en la Sierra, por donde él paseaba», narra la familia. La Guardia Civil, con efectivos de toda la comarca y coordinados en la mañana de ayer por el teniente del puesto de Adra, Juan Villanueva, estuvo acompañada por Protección Civil de Diputación e incluso submarinistas del Grupo Especial de Actividades subacuáticas porque se quería explorar zonas con balsas, la pantaneta, etc. Expertos conocedores de la sierra daliense como cazadores, senderistas, etc. acompañaron a los agentes en la búsqueda, y los voluntarios partieron de la zona de Canta ranas hacia arriba.
Por casualidad
Pero finalmente el éxito fue fruto de la casualidad.
Quienes encontraron a Paco fueron dos amigos, Jonatan Ruiz y Terry, que habían salido a dar una vuelta con la bicicleta, en un área de monte a unos cinco kilómetros del pueblo de Dalías, cerca del Llano bajo y Fuente Nueva, sobre las dos y media de la tarde. «Estábamos dando una vuelta con la bicicleta y al terminar ya casi el camino vimos a una persona mayor que caminaba, lo vimos de lejos y tuvimos que dejar las bicicletas porque era una rambla y no podíamos acceder y fuimos andando, mi amigo por un lado y yo por el otro», según narra a IDEAL Jonatan. «Le vimos de lejos y le dijo, a ver si va a ser este Paco, y nos acercamos y efectivamente era él. Al principio cuando nos vio como que se quería esconder pero Terry se quedó con él mientras yo corrí al pueblo para avisar a la policía y a la familia. Avisé a uno de sus nietos y ya fue él el que dio la voz de alarma. Al final un pastor de la zona ayudó a mi amigo a bajar a Paco, que estaba como un poco deshidratado, pero no muy mal, después de llevar cuatro días en el monte estaba bien vamos».
El hombre fue atendido por el servicio de urgencias 112 y tras dejar a la familia verle unos 15 minutos le trasladaron al Hospital de Poniente por su estado de deshidratación.
Los dos chavales que le encontraron tuvieron que prestar declaración ante la Guardia Civil y se mostraron muy contentos «por lo menos por la familia, que estaban muy preocupados. Les hemos dado una alegría muy grande porque yo pienso que si hubiera pasado otra noche fuera no lo contaba, estaba muy deshidratado».
La familia, muchos de ellos estaban entre los voluntarios que realizaban la batida desde primera hora de la mañana, se mostró muy contenta al recibir la noticia de su aparición «dentro de lo que cabe sano y salvo» y durante toda la tarde acudieron a verle al Hospital para conocer mejor su estado, donde estaba previsto que pasase la noche en observación.
Su nieto, Jorge Gutiérrez, también concejal en el Ayuntamiento de Dalías, quiere agradecer «la colaboración de cuerpos y fuerzas de seguridad, vecinos, voluntarios, amigos, nos han ayudado mucho, gracias de todo corazón», comentaba muy emocionado.
También la esposa de Paco, también mayor, que ha pasado unos días muy tristes y muy preocupada podía recuperar ayer la sonrisa y respirar tranquila.