«Cáncer ya no es sinónimo de muerte, hay que perderle el miedo»

http://adra.ideal.es 25.10.2013

Derrocha vitalidad y alegría a raudales, y sus ganas de vivir le han llevado a disfrutar de deportes extremos o experiencias inolvidables bajo el mar. Siempre rodeada de sus familiares y amigos. Siempre con una sonrisa, incluso cuando dolía. María Díaz es una joven daliense, periodista de profesión y actualmente la presidenta de la asamblea de la Asociación Española Contra el Cáncer en Dalías.

–¿Desde cuándo es presidenta de la AECC en Dalías?

–La nueva Junta Directiva de Dalías se constituyó oficialmente el 19 de marzo, en ese momento ya teníamos claro los cargos porque previamente la Junta Provincial estuvo muy pendiente de nosotros a través de diversas reuniones y cursos de formación para poder constituirnos y asegurarse de que conociéramos bien el funcionamiento y la labor de la AECC.

–¿Cómo funciona la delegación en este municipio?
–La delegación de Dalías funciona muy bien, especialmente gracias a la comunicación que mantenemos todos los miembros, que hemos sido amigos desde siempre, así que podéis imaginar la buena sintonía de este grupo. La predisposición de todos y cada uno de mis compañeros y compañeras es admirable. Somos unos 20 en la junta, no todos podemos ocupar un cargo porque no los hay, pero todos tenemos la misma responsabilidad, nos involucramos de la misma forma. La mayoría no saben si tienen un cargo de responsabilidad o no en la junta porque ni les importa, sólo pretenden colaborar.

–¿Cómo realizan el trabajo?
–Realizamos dos reuniones al mes y la sede la tenemos en un aula de la Casa de la Cultura, facilitada por el Ayuntamiento de Dalías. Estamos en contacto permanente, hemos creado un grupo en WhatsApp para abordar temas e ideas para la asociación y hablamos a diario. Hemos realizado varias actividades hasta el momento, como las Cruces de Mayo, en las que se instalaron barras con bebida y tapas de nuestros familiares y personas que quisieron colaborar y se organizaron conciertos, baile y talleres. Llevábamos muy poco tiempo pero tuvimos mucho éxito, tanto en la recaudación económica como en captar nuevos socios. Esa misma semana tuvo lugar la cuestación anual en la que captamos muchos nuevos socios. Además de los que ya tenemos gracias a la antigua Junta Directiva, a quien agradecemos la importante y ardua labor que realizó durante 30 años, nos han dejado un gran trabajo. Incluso un mes antes de constituirnos, con motivo del Día Internacional Contra el Cáncer, el 4 de febrero, instalamos en la plaza una mesa informativa para darnos a conocer e informar a los dalienses de nuestras actividades y cómo contactar con nosotros. Y nuestra próxima actividad será el 16 de noviembre, la cena benéfica en el bar Casa Juan de Dalías. Un encuentro al que puede asistir quien lo desee. Las entradas pueden adquirirse en el restaurante o comprárnoslas a nosotros. También venderemos lotería de Navidad y estamos pendientes de confirmar que se realice en nuestro municipio el encuentro del Grupo Joven de la Asociación, algo que puede resultar bastante interesante y estaríamos muy orgullosos de acogerlo.

–¿Cómo fue su acercamiento a esta asociación?
–Soy una persona más de las que ha sufrido esta enfermedad. Mi acercamiento fue cuando yo consideraba que ya todo había pasado, aunque posteriormente no fue así. La primera vez que hablé con la asociación fue hace unos 6 años, hacía un año que me habían operado de un sarcoma en la pierna, yo entonces tenía 21 años y estaba estudiando la carrera en Granada, tuve que pasarme un año entre esta ciudad y Pamplona donde pasé varios meses y conocí a gente maravillosa. Me sentía tan bien que necesitaba transmitir esa manera tan positiva que tenía de ver la vida, porque mi visión de cada detalle de mi día a día había cambiado por completo, todo tenía muchísimo más valor y saboreaba cada momento; el simple hecho de salir a la calle y ver la luz del sol, el olor a café y tostadas de casa al despertarme, una reunión con amigos, una conversación con mis padres y mi hermano…. son ejemplos que recuerdo perfectamente porque mientras escuchaba el murmullo de las personas a mi alrededor yo desconectaba y pensaba qué suerte tengo. Me puse a disposición de la Junta Provincial y tuve bastante contacto con la junta de El Ejido por mi trabajo en Ejido Tv, a quienes entrevistaba continuamente y me informaban de las actividades que desarrollaban. Me trataban con mucho cariño y he de reconocer el gran esfuerzo y la energía que ponen para cada evento que realizan. Mi colaboración simplemente fue difundir sus actividades, pero hace casi 5 años tuve recidiva, es decir, que volvió a aparecer el tumor y volví a comenzar otra lucha con todos los tratamientos que ello conllevó. Vuelta a Pamplona, braquiterapia, quimioterapia, radioterapia e incluso estuve dentro de un ensayo clínico. No me gustaría que los lectores pusiesen cara de compasión ni quiero transmitir la dureza de esta situación, todo lo contrario. Lo cuento porque estoy orgullosa de lo que he vivido y pretendo que al hacerlo aparezca una sonrisa de esperanza en cada persona, como hacen quienes me conocen. Cada uno vive su guerra, nosotros vivimos la nuestra y la mayoría la ganamos.

–¿Y se acercó más a la asociación?
–Hace aproximadamente un año tuve la suerte de conocer a Rafa Alonso, coordinador provincial del grupo joven, una persona muy cariñosa, con una energía impresionante y unas ganas de trabajar por la AECC de las que muchos podríamos aprender y así me animé, no había más que verlo. Se lo hice saber y al cabo de unos días ya estaba en contacto con la Junta Provincial, casi por casualidad, aunque era algo que tenía pendiente desde hacía años. Hay muchas maneras de colaborar pero yo hasta la fecha me siento preparada para colaborar con mi trabajo, la difusión y la comunicación de las actividades y la realización de otras a nivel local. Poco a poco supongo que seré capaz de enfrentarme a otro tipo de situaciones, por lo pronto prefiero que pase un poquito el tiempo, pero no lo descarto.

–¿Cree que la sociedad está lo suficientemente concienciada con esta enfermedad?
–Creo que se han dado pasos muy importantes para que esto sea así, pero queda mucho por hacer. Cada vez se considera menos una enfermedad incurable y mortal y vamos corrigiendo ciertos hábitos irresponsables que podrían evitarla. Pero aun así, hay que seguir invirtiendo tiempo en aconsejar a los ciudadanos que se revisen, hay que ir al médico cada cierto tiempo para comprobar que todo está bien. Y si no es así, que siempre estemos a tiempo de ponerle solución. Ahí está la cura del cáncer. En la prevención, en la revisión y, bajo mi punto de vista, en seguir luchando por el fomento de la investigación. Me gustaría utilizar el lema que abanderará al grupo joven en nuestro segundo año que dice ‘Luchamos Para Perder El Miedo Al Cáncer’. Una forma, como dice Rafael Alonso, de transmitir que cáncer ya no es sinónimo de muerte, hay mucha vida en el cáncer, y la AECC seguirá luchando contra esta enfermedad desde un enfoque integral, siempre cerca de los afectados. Todavía hay muchos retos que afrontar, sin miedo, esa es la realidad que nos une. Nos encontramos ante una enfermedad que queremos combatir y vencer. Porque el cáncer, al fin y al cabo, nos afecta a todos.

–¿Qué consejo puede darle a una persona que está viviendo esta enfermedad, afectado o familiar?
–No creo que quien pase por esta enfermedad necesite otro consejo que el de apoyarse en su familia y amigos y que sea fuerte. La vida va a ser la que le dé los consejos, probablemente ni los querrá porque cuando te encuentras en una situación así lo último que te apetece es la compasión o los consejos de nadie, tú mismo sacas las fuerzas de donde no las hay, de pronto te dan ganas de comerte el mundo. No sé qué consejo podría darle a una persona afectada, pero desde luego sí a los familiares. Que tengan mucha fe, que confíen en la medicina y en los grandes profesionales que nos atienden y que se dejen contagiar del optimismo de su familiar, seguro que les llenará de esperanza. Que no intenten informarse por sus propios medios, porque no conseguirán una información correcta, que acudan a especialistas y a centros como la AECC para tener una información real y un apoyo de quienes viven por y para los enfermos y familiares. Hay que respetar la vida, pero también disfrutarla al máximo porque la vida es la historia más bonita que podemos contar.

[Entrevista realizada por Laura Montalvo a María Díaz, para el periódico mensual “Ideal&Alpujarra” del mes de octubre y que reproducimos integramente]