«Valdrá la pena ser socio del Casino»

José Gabriel García Lirola, presidente del Casino

José Gabriel García Lirola, presidente del Casino

http://adra.ideal.es/ 27.01.2014 | LAURA MONTALVO

La centenaria Sociedad Casino de Dalías ha cambiado de junta directiva tras las elecciones del pasado 25 de diciembre, unas de las más concurridas que se recuerdan, y en la que los socios dieron su apoyo a la lista encabezada por José Gabriel García Lirola, frente a la del que ha sido su presidente en los últimos años: José María Figueredo. García Lirola es socio del Casino desde hace cuarenta años.
-¿Qué le llevó a presentarse para el cargo?

-Desde hace un tiempo muchos socios venimos hablando de la necesidad de un cambio, porque la sociedad estaba estancada, no se hacía nada nuevo y se estaban perdiendo socios. Veíamos un declive y un grupo de amigos ya en las fiestas al ver lo que estaba pasando me planteó que dirigiera una iniciativa para el cambio, porque nos daba pena ver las terrazas en fiestas vacías. La gente había dejado de venir y no era solamente por motivos económicos.

-Y una amplia mayoría de los socios le dio su apoyo…
-Sí, además fueron unas de las elecciones con mayor participación que se recuerda, con unas 334 personas votando, cuando siempre iban a votar menos de cien. Nuestra lista obtuvo 224 votos frente a la del anterior presidente, que tuvo la mitad más o menos. La gente ha visto que necesitamos un cambio. No tenemos la intención de ir en contra de nadie, eso que quede claro, sino de cambiar y mejorar.

-En los años que ha estado de socio, ¿estuvo en alguna junta directiva?
-No, aunque sí estuve unos años, allá por los 80 en el Consejo de vigilancia. Pero tengo experiencia aunque sea en otro ámbito, ya que yo soy procurador y he sido siete años decano de los procuradores de Granada.

-¿Cómo recuerda el Casino cuando se hizo socio por primera vez? ¿Ha cambiado mucho?
-Soy socio desde los 16 años, unos 41. Yo venía de pequeño con mi padre, recuerdo perfectamente su época dorada. Era un centro de reunión para gente de todas las edades, quedábamos aquí y desde aquí ya salíamos, cenábamos, etcétera. Era cuando se decía eso de ‘luego nos vemos en el Casino’, porque por aquí pasaba todo el mundo. Y ya a partir de los 16, cuando fui socio, recuerdo el momento tan emocionante de participar en los bailes de sociedad de las fiestas, que eran como una puesta de largo para los jóvenes, el regalo que nos hacían nuestros padres era hacernos socios, poder entrar aquí, ver las luces, la orquesta… Antes las chicas no podían ser socias, y eso cambió hace unos 20 años.

-¿Y ahora hay mujeres socias?
-Sí, sí, aunque no hay muchas, unas 50, porque sigue siendo la tradición que sea el marido y ellas vienen de acompañante. Yo tenía muy claro que las mujeres debían tener representación, y en mi directiva hay dos, es la primera vez que hay mujeres en la directiva del Casino.
-¿En qué se ha basado a la hora de formar su equipo?
-Lo que sí tenía muy claro es que no me iba a rodear de gente de mi cuadrilla, sino de gente experta en cada materia, en cada área que hay en la sociedad. Por ejemplo hay una mujer en el cargo de tesorería, Rosalía, porque creo que era fundamental por la manera de organizar y gestionar y su experiencia. El siguiente en edad tiene doce años menos que yo, yo contacté con gente por su valía, elegí especialistas en cada asunto: una gente entendida en contratos, otra para las terrazas, otra para informática y así surgió todo.

-Comenta a lo largo de la entrevista que la gente había dejado de ser socio, ¿cuál cree que es la razón?
-Muy sencillo. La gente se planteaba si era rentable ser socio para venir a los bailes de las fiestas. Nada más, porque poco más había el resto del año. Hacían sus cuentas, y si se pagan 40 euros por noche y van a venir las tres, pagaban la cuota anual de 140 euros que tenemos. Si vienen solo una noche o dos no se hacían socios o se daban de baja. Y además la gente había dejado de venir a los bailes, porque se hacen muy tarde, pasada la una de la madrugada, cuando antiguamente empezaban a las once de la noche. La gente mayor no viene porque es tarde, y los jóvenes porque están por ahí y venían a las tres o las cuatro de la mañana y se les pedía la misma entrada, y no iban a pagar 40 euros para tres horas y encima las consumiciones, eso tiene que cambiar.

-¿Qué han pensando para volver al socio?
-Precisamente eso, la recuperación y captación de socios, está siendo nuestra primera labor al frente del Casino. Tenemos que hacerle ver a la gente que merece la pena ser socio, que podrán beneficiarse de ello a lo largo del año, no sólo en fiestas. Para ello vamos a abrir el casino, queremos actividades para todo tipo de gente: desde el niño, que tiene que empezar a tomar cariño a esta sociedad para que el día de mañana cuando cumpla 16 años quiera ser socio, hasta el mayor. Que tengan aquí su lugar de reunión y de ocio. Estamos cerrando programaciones para todos los fines de semana y queremos acoger celebraciones. Ya tenemos cerrada la agenda de febrero, con conciertos, tertulias, conferencias, cine, exposiciones y demás. Y volveremos a celebrar aquí el carnaval. De todo ello se beneficiarán los socios, que por ejemplo podrán entrar gratis.

-¿Tienen la sensación de que el casino estaba desaprovechado?
-Sí, tenemos unas magníficas instalaciones donde poder celebrar congresos y eventos, salas por ejemplo para poner wifi y que sean zona de estudio o de ocio para jóvenes, otra para reuniones de asociaciones, para locales de ensayo, tenemos un bar restaurante para venir a comer, cenar y tomar café y un largo etcétera. Tenemos que abrir el casino a la gente, pero no solamente a la gente de Dalías, sino de toda la comarca, que vengan a Dalías.

-¿Algún otro objetivo para estos dos años de legislatura que tiene por delante?
-Lo principal ahora es ponernos al día y recuperar a esos socios, pero hay otras cosas. Los actuales estatutos de la Sociedad Casino de Dalías son de 1982, creo que hay que renovarlos, se necesitan unos nuevos y trabajaremos en ello. No sé si nos dará tiempo en esta legislatura o tendrá que ser en otra si nos dan los socios su confianza, pero lo que sí tengo claro es que no estaré más de dos legislaturas, no me aferro al cargo, hay que dar paso a la gente joven.